La esencia de la flexografía italiana: legado y calidad
Italia es un país donde la tradición empresarial se transmite de generación en generación, preservando la artesanía mientras se adapta a los cambios tecnológicos. En Salerno, punto de partida de este viaje, las pequeñas y medianas empresas —en su mayoría con menos de cincuenta empleados— representan el corazón económico del país.
En la comunidad flexográfica italiana, la calidad no es solo una meta: es una expectativa constante. Desde la implementación de innovaciones en el procesado térmico hasta la temprana adopción de tecnologías digitales, los transformadores y talleres de fotograbado han llevado las soluciones de Esko —como CDI Crystal, XPS Crystal y ahora Quartz— al máximo rendimiento, redefiniendo los límites de lo posible en cada proyecto.
Studio Enne: pioneros en flexografía térmica
Un ejemplo destacado es Studio Enne, que inició su andadura con tan solo dos ordenadores y una gran dosis de ambición. En un momento en que la industria mostraba escepticismo, la empresa apostó por la flexografía térmica y logró lo que muchos consideraban inalcanzable gracias a la determinación y la fe en su visión.
La colaboración con Esko comenzó en 2013, permitiendo transformar procesos analógicos tradicionales en flujos digitales de alta precisión. Hoy, Studio Enne es sinónimo de innovación y calidad, demostrando que la persistencia y la visión estratégica pueden cambiar el rumbo de un sector.
Moriggi: medio siglo de excelencia
En el norte de Italia, Moriggi se prepara para celebrar cincuenta años de trayectoria en flexografía. Allí, las relaciones humanas y la confianza tienen más peso que cualquier contrato. Con más de 25 años de colaboración con Esko, su enfoque se basa en la calidad, la fiabilidad y la precisión. Equipos como el CDI Crystal no son solo herramientas de producción, sino símbolos de una relación de respeto mutuo e innovación compartida.
La Prensa: imprimir como forma de narrar historias
Otro caso emblemático es La Prensa, fundada por una familia que regresó a Italia desde Argentina. Su filosofía entiende la impresión como un medio de narrar historias. La meticulosidad, el cuidado por los detalles y la búsqueda constante de calidad reflejan un orgullo que va más allá de lo empresarial, anclado en la herencia y la comunidad. Las soluciones de Esko potencian su precisión, pero el alma del trabajo sigue en manos de profesionales apasionados.
Italia, un lienzo de creatividad y competitividad
El panorama flexográfico italiano se asemeja a un lienzo en el que cada empresa plasma su interpretación de la perfección. Los convertidores compiten de forma intensa, impulsados por el orgullo de su oficio y por un deseo continuo de superar los estándares del sector. Aquí, la flexografía no es solo un negocio: es arte, creatividad y legado, visibles en cada etiqueta, envase o pieza impresa.
Esko e Italia: innovación puesta a prueba
Para Esko, Italia es un socio clave, no solo por ser uno de los primeros mercados en adoptar nuevas tecnologías, sino también por someterlas a las pruebas más exigentes. Las innovaciones se perfeccionan gracias a la experiencia y el inconformismo de profesionales que siempre buscan ir un paso más allá.
Un futuro guiado por pasión y herencia
La historia de la flexografía italiana es la de una búsqueda incansable de la excelencia, donde las conexiones humanas y el orgullo por la artesanía siguen marcando el camino. Aquí, la flexografía es más que un método de impresión: es un estilo de vida que se vive con pasión, se celebra a diario y se transmite de generación en generación.
Este viaje continúa. Porque, juntos, We are Flexo.